III


Qué irónico mensaje el que me dejan todos,
me alaban y me admiran, creo que hasta los codos;
pero nadie me dice mis lúgubres defectos.
Quisiera matizar mis sentidos perfectos.

Hay algo que no entiendo: ¿Por qué está sólo mi
familia acompañándome y ni un amigo aquí?
¿Acaso fui tan malo que no pude sembrar
una mano fraterna donde mi hombro apoyar?

Quiero descubrir más de lo que yo antes era,
si estuve enamorado, mi soledad siquiera.
Quiero saber por qué recordarlo no puedo.
Quiero saber por qué de vivir tuve miedo.

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