LUCES DE BOHEMIA

Retraído en las carnalidades del mundo infame que nos repite en sus silencios cadentes... "Tienes que ser como todos"... "Debes ser como el resto"... "Deja de escribir"... Brota del lado oscuro, y del sentimiento recóndito un grito de rebeldía, al que no puedo callar, pero le puedo dar un espacio para ser libre... solo Déjenlo Ser...

sábado, 11 de febrero de 2012

FDUD


Fuiste tú, entre todas, despiadada viajera
quien truncara mi vida en constante pesar,
convirtiendo en otoño lo que fue primavera,
manteniendo en suspiros mi perpetuo llorar.

Lágrimas que sellaron maculadas arterias,
destruyeron mi estima, derrumbaron mi fe,
se tornaron mis sueños en amargas miserias,
esperando en silencio la ilusión que se fue.

Otro fuera el destino que deparen los astros,
que en eterno capullo mantuviera a la flor,
que mis huellas perdidas persiguiesen tus rastros,
que algún día respondas a mis cartas de amor.

Rojos días de ocaso desde entonces me esperan,
manto triste de vida. Tú podrías hacer
al bohemio feliz si tus ojos le vieran:
¡flor de un día que nunca te dejaste querer!

sábado, 13 de agosto de 2011

Feliz Día


Si por veredas de nostalgia
las calles del ayer quedan vacías,
nuestra memoria ha de encargarse
de qué recuerdos quedarían.

Imágenes, fotos, canciones,
palabras, gestos y caricias,
quizá también momentos tristes
de esos que matan una vida.

Lejos están, días felices,
todo parece que nos dista,
pero quizás a la distancia:
¡puedan brotar de la ceniza!

Vivan tus ventiseis o ventisiete,
que todo sea de alegría,
que te permitas mil excesos,
que te regalen margaritas.

Ya que se cortaron tantas rosas,
todas llegarán de amanecida,
algunas blancas, otras rojas,
todas para decirte ¡Feliz día!

Esta vez no pude regalarte,
mas que mi cariño en poesía,
y que los versos te declamen:
¡que los cumplas feliz, querida Silvia!

Fue en San Valentín


Mientras Cupido juntaba
medias naranjas partidas,
a mi sólo me auguraba
mala suerte en siete vidas.

Aunque fui muy pesimista
mis esperanzas guardé:
“quizás alguna conquista
te devuelva al fin la fe”.

Raudo el tiempo, fue marcando
mi destino de carmín,
al vacío enamorando
en cada San Valentín.

Inocente, llegó el día,
y el destino habló primero
porque al fin te conocía:
¡un catorce de febrero!

Ansias tontas que consumen
mi lastimera ilusión,
dan palabras a mi numen
y entorpecen mi razón.

Loca idea… torpe… ilusa…
entregar el alma así…
porque al ganar una musa
una amiga me perdí.

Unicamente esperaba
el momento que vendrías,
donde tu amor me alegraba
por el resto de los días.

Imposible no quererte
como un niño enamorado,
ni la más penosa muerte
me alejará de tu lado.

Sabes bien cuánto te quiero
y paciente esperaré.
Un catorce de febrero
a Cupido raptaré.

Aunque yo no te convengo
a nadie más puedo amar:
¡desde que te vi no tengo
corazón para entregar!

jueves, 26 de agosto de 2010

Columpios


Procuro recordar lo que decías:
que un amor imposible es verdadero,
que puedes programar tus alegrías,
que una mirada extensa es un te quiero.

Aunque intente olvidarte, todo es vano,
tu mirar me castiga donde vaya,
como cruz que persigue al ser humano,
muerto estoy, sin siquiera dar batalla.

Maldigo tu recuerdo, tu cariño,
tu nombre, tu belleza, tus palabras,
la que fue bondadosa alma de niño
la consumen las ideas más macabras.

Entonces cuando presto voy a darte
cruel final con el filo de mi espada,
vuelve mi corazón para adorarte
haciéndote mi musa idolatrada.

Lejos... lejos están días risueños,
lejos también está tu poesía...
Buscando el paradero de los sueños
terminé destrozando mi alegría.

Aún te buscan mis ojos extrañados,
lloran pesadas lágrimas de hombre,
como aquellos columpios ya oxidados,
te extrañan y se olvidan de tu nombre.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Masoquismo

Ganas tengo de mirarte,
y poderte contemplar.
Gritar a los cuatro vientos
que encontré mi otra mitad.

Imposible que comprendan
la agonía de mi ser,
la mujer que tanto amo
aún me trata como "usted".

Uno al terco masoquismo
mi lastímero trajín,
mientras más duro me pegues
me enamoro más de ti.

Loco ser enamorado
el que pierde hasta la fe,
que al recibir cachetadas
la otra mejilla te de.

Insensato y aburrido
no aborrezco tus desidias,
al contrario, las recibo
esbozando una sonrisa.

Amo entonces tu silencio.
Idolatro tu desdén.
Si algun día tú me vieras
me verías a tus pies.

¿No comprendes cómo tanto
amor puedes inspirar?
Si me diste a mi la vida,
¡Cómo no te voy a amar!

Antes era un ser sombrío.
Diste luz a mi vivir:
¡Al que fue un triste bohemio
lo volviste el más feliz!

viernes, 31 de julio de 2009

Recordando


Mañana cuando alumbre
el sol del mediodía,
mi agónica alegría
con lagrimas vislumbre
la oscura letanía.
Los árboles de alambre
y el blues del paisaje
tu nombre repetían.

Intensamente evoco
tus manos en las mías,
tus ojos en mis ojos
haciendo poesía.
Si te vas, no me muero
mas vivir no podría,
eres el lado izquierdo
que en mí desconocía.

Loco amor delirante
que ante ti se cobija,
que esperaba cuidarte
hasta el fin de sus días.
Mas tu amor no merezco
y te vas de mi vida,
renaciendo la herida
con un triste recuerdo.

Yo aún sigo esperando...
Mi esperanza sombría
ante ti se extinguía,
y mi amor fue aumentando.
Hoy me siento vacío.
Mi futuro es de escombros:
“Solo ver infinito
recordando tus ojos”...

viernes, 12 de junio de 2009

Muerto


Como este manto denso que hoy cubre mis despojos,
un día se cubrieron de dolor y de espanto,
al saber que culmina, te imploraron mis ojos
que no te alejes nunca, ni desbordes mi llanto.

Lo hubiera dado todo por ser correspondido,
porque brille mi nombre con esta luz intensa,
por sobrepasar juntos las llaves del olvido,
y hacer de nuestro amor felicidad inmensa.

Ayer sueños, hoy lágrimas... ¿Qué importa lo que hiciste?
¡Qué importa todo el mundo, si todo es un momento!
Contigo fui feliz, y aunque me veas triste,
yo siento algo infinito como el ausente viento.

No quiero verte sola. No quiero hablarte nunca
de la soledad fría que dejas en mi mente;
si hoy estas contenta; mi esperanza se trunca
como si fuera un río que perdió la corriente.

Este amor espectral sin saber ha cambiado
mis oásicos sueños en áridos desiertos,
llevaste mis peñascos al vil acantilado:
Al país donde sólo sobreviven los muertos.

¿Qué fue?


¿Fue amor o qué fue?
Fue tan rápido que parece que sólo lo soñé
pero sueño o realidad llego a desvanecer;
cayó como copos de tristeza invernal...
o tal vez fue tapujo medieval...
pero... ¿Qué importa eso, si ya no estás,
si tristemente mis manos presienten el final?
¿Qué importa lo que ayer por ti sentía?
¡Si es igual a mi sentir de hoy día!
¿Qué importan las lágrimas y penas?
¿Qué importa el mundo si te alejas?

¿Fue amor o qué fue?
¿Una desdicha o un tal vez?
¿Aventura o diversión? ¿Qué fue?
Sólo sé que mis esperanzas destrocé;
y mis palabras te buscan en el viento,
mis gritos se ahogan en un tormento.
¿Qué me importa la vida? ¿Qué me importa Dios?
¿Qué importa todo si este es el adiós?
No importa nada tampoco mi existencia
ni esta amarga experiencia.

Me quedo con el oasis de mi soledad
que habita el vacío de ansiedad
de tu infernal recuerdo
que yo fabriqué eterno.

¿Fue amor o qué fue?
Sólo sé que ya fue…

Agonía


Frío pasado, clavas mis entrañas
en una luz fugaz e incandescente,
atravesé montañas
para buscar mi amor adolescente.
Cristal frágil y magro:
¡Sólo habitas mi mente!
Me mantuve esperando ese milagro,
pero nunca llegó,
aunque cobijé entre dedos la arena
cual ceniza voló
bajo el radiante sol de mi existencia.
Fatídica apariencia.

Inventé mi universo
cambiando mi propia naturaleza,
secando la tristeza
de mi pasado cruel, duro y perverso.
Sonreí, al fin y al cabo la vida
repondrá mi camino.
Reinicié la partida
y divisé la luz de mi destino.

Opaqué mi pasado,
mantuve mi presente enamorado
de una ilusión banal,
dejaron mi corazón destrozado
con un punto final.

Repudio desde entonces mi creencia,
rechazo mis recuerdos, los maldigo;
abyecta compasión de un enemigo
que ríe de tu mísera paciencia.
Nostalgia de mendigo
será la tempestad de mi conciencia.

Esta desolación, esta agonía,
este cariño triste;
¿son algo que no existe
o son felicidad con ironía?

Lo triste de mi historia
recorre como lágrima infinita,
porque el calvario, más que la memoria,
es la profecía que no está escrita.
Y contra mi pesar
me volví a enamorar.

Lamento y aborrezco mi inconsciente
por no poder callar
el canto de serpiente
que nadie quiso interpretar.

Angustia y soledad es mi poema...
Ansío conocerte
y aunque espero la muerte
quiero amarte. Aunque mi corazón tema
confiaré sólo en ti
y en tu vacío oscuro,
contigo junto a mí,
pondré pasado, presente y futuro.

Solo


Tal vez por ser de noche este aposento es triste,
mi conciencia vacía desde lejos me llama.
El rincón más oscuro de esperanza se viste.
Y yo me quedo quieto, postrado en esta cama.

Las máculas del sueño ya no recuerdan nada,
mi amada poesía se incinera en mis hombros.
Soy dolor, soy tristeza; mi alma desesperada
quiere sobrevivir por sobre mis escombros.

El silencio desluce una lágrima mía,
que seca y conjugada sigue siendo tristeza;
cada amor, para mi, sólo es melancolía.
Esta decrepitud es mi única belleza.

Solo, lejos del mundo, triste y abandonado;
busco en mis cicatrices para ver si te encuentro,
pero no estás aquí, ni aquí, ni en otro lado,
porque el amor los hombres no los llevamos dentro.