LUCES DE BOHEMIA

Retraído en las carnalidades del mundo infame que nos repite en sus silencios cadentes... "Tienes que ser como todos"... "Debes ser como el resto"... "Deja de escribir"... Brota del lado oscuro, y del sentimiento recóndito un grito de rebeldía, al que no puedo callar, pero le puedo dar un espacio para ser libre... solo Déjenlo Ser...

viernes 31 de julio de 2009

Recordando


Mañana cuando alumbre
el sol del mediodía,
mi agónica alegría
con lagrimas vislumbre
la oscura letanía.
Los árboles de alambre
y el blues del paisaje
tu nombre repetían.

Intensamente evoco
tus manos en las mías,
tus ojos en mis ojos
haciendo poesía.
Si te vas, no me muero
mas vivir no podría,
eres el lado izquierdo
que en mí desconocía.

Loco amor delirante
que ante ti se cobija,
que esperaba cuidarte
hasta el fin de sus días.
Mas tu amor no merezco
y te vas de mi vida,
renaciendo la herida
con un triste recuerdo.

Yo aún sigo esperando...
Mi esperanza sombría
ante ti se extinguía,
y mi amor fue aumentando.
Hoy me siento vacío.
Mi futuro es de escombros:
“Solo ver infinito
recordando tus ojos”...

viernes 12 de junio de 2009

Muerto


Como este manto denso que hoy cubre mis despojos,
un día se cubrieron de dolor y de espanto,
al saber que culmina, te imploraron mis ojos
que no te alejes nunca, ni desbordes mi llanto.

Lo hubiera dado todo por ser correspondido,
porque brille mi nombre con esta luz intensa,
por sobrepasar juntos las llaves del olvido,
y hacer de nuestro amor felicidad inmensa.

Ayer sueños, hoy lágrimas... ¿Qué importa lo que hiciste?
¡Qué importa todo el mundo, si todo es un momento!
Contigo fui feliz, y aunque me veas triste,
yo siento algo infinito como el ausente viento.

No quiero verte sola. No quiero hablarte nunca
de la soledad fría que dejas en mi mente;
si hoy estas contenta; mi esperanza se trunca
como si fuera un río que perdió la corriente.

Este amor espectral sin saber ha cambiado
mis oásicos sueños en áridos desiertos,
llevaste mis peñascos al vil acantilado:
Al país donde sólo sobreviven los muertos.

¿Qué fue?


¿Fue amor o qué fue?
Fue tan rápido que parece que sólo lo soñé
pero sueño o realidad llego a desvanecer;
cayó como copos de tristeza invernal...
o tal vez fue tapujo medieval...
pero... ¿Qué importa eso, si ya no estás,
si tristemente mis manos presienten el final?
¿Qué importa lo que ayer por ti sentía?
¡Si es igual a mi sentir de hoy día!
¿Qué importan las lágrimas y penas?
¿Qué importa el mundo si te alejas?

¿Fue amor o qué fue?
¿Una desdicha o un tal vez?
¿Aventura o diversión? ¿Qué fue?
Sólo sé que mis esperanzas destrocé;
y mis palabras te buscan en el viento,
mis gritos se ahogan en un tormento.
¿Qué me importa la vida? ¿Qué me importa Dios?
¿Qué importa todo si este es el adiós?
No importa nada tampoco mi existencia
ni esta amarga experiencia.

Me quedo con el oasis de mi soledad
que habita el vacío de ansiedad
de tu infernal recuerdo
que yo fabriqué eterno.

¿Fue amor o qué fue?
Sólo sé que ya fue…

Agonía


Frío pasado, clavas mis entrañas
en una luz fugaz e incandescente,
atravesé montañas
para buscar mi amor adolescente.
Cristal frágil y magro:
¡Sólo habitas mi mente!
Me mantuve esperando ese milagro,
pero nunca llegó,
aunque cobijé entre dedos la arena
cual ceniza voló
bajo el radiante sol de mi existencia.
Fatídica apariencia.

Inventé mi universo
cambiando mi propia naturaleza,
secando la tristeza
de mi pasado cruel, duro y perverso.
Sonreí, al fin y al cabo la vida
repondrá mi camino.
Reinicié la partida
y divisé la luz de mi destino.

Opaqué mi pasado,
mantuve mi presente enamorado
de una ilusión banal,
dejaron mi corazón destrozado
con un punto final.

Repudio desde entonces mi creencia,
rechazo mis recuerdos, los maldigo;
abyecta compasión de un enemigo
que ríe de tu mísera paciencia.
Nostalgia de mendigo
será la tempestad de mi conciencia.

Esta desolación, esta agonía,
este cariño triste;
¿son algo que no existe
o son felicidad con ironía?

Lo triste de mi historia
recorre como lágrima infinita,
porque el calvario, más que la memoria,
es la profecía que no está escrita.
Y contra mi pesar
me volví a enamorar.

Lamento y aborrezco mi inconsciente
por no poder callar
el canto de serpiente
que nadie quiso interpretar.

Angustia y soledad es mi poema...
Ansío conocerte
y aunque espero la muerte
quiero amarte. Aunque mi corazón tema
confiaré sólo en ti
y en tu vacío oscuro,
contigo junto a mí,
pondré pasado, presente y futuro.

Solo


Tal vez por ser de noche este aposento es triste,
mi conciencia vacía desde lejos me llama.
El rincón más oscuro de esperanza se viste.
Y yo me quedo quieto, postrado en esta cama.

Las máculas del sueño ya no recuerdan nada,
mi amada poesía se incinera en mis hombros.
Soy dolor, soy tristeza; mi alma desesperada
quiere sobrevivir por sobre mis escombros.

El silencio desluce una lágrima mía,
que seca y conjugada sigue siendo tristeza;
cada amor, para mi, sólo es melancolía.
Esta decrepitud es mi única belleza.

Solo, lejos del mundo, triste y abandonado;
busco en mis cicatrices para ver si te encuentro,
pero no estás aquí, ni aquí, ni en otro lado,
porque el amor los hombres no los llevamos dentro.

martes 2 de junio de 2009

El Retorno


Yo que viaje por indomables mares
y me designé bohemio,
tras luchar contra dragones
y cruzando ardientes fuegos,
que destrocé con coplas insondables
los más tórridos vientos,
me siento aletargado y triste
en mis propios recuerdos.

Yo que erguidamente avancé por caminos
y a la muerte nunca tuve miedo,
que batalle contra hambres y miserias,
que soporte mancillantes improperios ,
ante los muslos del amor caí rendido,
ante sus besos callejeros.
Yo que nunca perdí la esperanza,
de pronto me sentí servil y viejo.

Ahora cabizbajo y demacrado
por el mismo camino regreso,
avergonzado de ser lo que critico
en la gente que desprecio,
no soy más que escombros de un pasado
de un maldito misterio
que me latiga como tundras infernales
de verme como un pobre limosnero,
de pedir, por caridad, una caricia,
una palabra, una sonrisa, un beso.

Pero tú, viento salvaje me despiertas
esta madrugada donde tiemblo,
admitiendo que ya casi estoy vencido,
que al amor imposible tanto temo,
que sin esa mujer estoy perdido,
que a sus redes belicosas me encadeno…
Vienes esta vez a despertarme
y siento renacer todo mi ego.

He de caer tal vez en otra piedra,
como el profeta que dejo su reino,
y volveré a perderme entre las sombras,
y a recordar mis hazañas con el tiempo.

Oh no, esta vez no dirán que he perdido
no dirán que he muerto…
Hados salvajes que surcaron mi sangre,
que marcaron mi cuerpo…
no os reirán otra vez de mi:
Con gesto burlón y virulento
alzaré la frente hacia la puesta
y les diré: “He vuelto”.

miércoles 20 de agosto de 2008

En duelo


¿Cómo pudo tu evasiva
zanjar más mi herida abierta?
Empecé a correr sin brida
y lloré al cerrar tu puerta.

Tristes andan hoy mis pasos
pues jamás hallan consuelo...
Ya pasaron mil ocasos
y fatal me espera el duelo.

“Cruel amor, por ti estoy muerto
y me siento despreciable…
En duelo firme te reto:
¡He venido a asesinarte!

Y si he de arrancarte el pecho
con mis manos carcomidas,
por orgullo y por derecho,
lucharé hasta dar la vida”.

Y al estar mi arma certera
augurándome la gloria,
el amor halló una treta
y se llevó la victoria.

Antagonista cobarde...
temeroso contendiente...
que en vez de librar combate
puso tu efigie en mi mente.

Y al saberme derrotado
por tu recuerdo sublime,
retorno a sufrir mi hado
y a volver por donde vine.

sábado 2 de agosto de 2008

El Castigo


Porque nada le faltara
trabajé de amanecida
y hasta también los feriados
por ver feliz a mi niña.

Y con orgullo sus notas
a fin de mes recibía,
porque de todo el colegio
era primera mi hija.

Pero cuando me dijeron
que a sus clases se faltó
sentía que a grandes zancos
galopaba el corazón.

Recordé que días antes
un dinero me pedía,
y al verla yo, tan pequeña,
le dije que no tenía.

Justificando sus faltas
en la casa la esperé.
Y al llegar ella tranquila
yo de mimos la llené.

-¿Qué como estuvo el colegio?
- Pues como siempre, muy bien.
Y ningún gesto de angustia
en sus palabras noté.

Me pidió que le comprara
una botella de vino.
Sorprendido, la compré,
y salí con mis amigos.

Y en la noche al regresar
vi tiradas las macetas,
y las plantas que quedaban
agonizantes o muertas.

Y en el jardín los rosales
decapitados yacían,
y huellitas en la tierra
incriminando a mi hija.

Y mi cólera fue tal
que le llamé la atención.
Y entre gritos y palabras
la mandé a su habitación.

Le dije que ella mentía
y que era pura maldad…
Y moviendo la cabeza
a su cuarto fue a llorar.

Y al no encontrar un castigo
me fui solo a emborrachar.
Y terminé cabizbajo
durmiendo sobre el sofá.

Al despertar, me di cuenta
que mi niña me abrazaba,
y llorando me decía:
“¿Verdad papi que soy mala?”.

Me entregó una botellita
llena de flores y vino.
Y después dijo la niña
que lo daba con cariño.

Sólo entonces reparé
que era el día de mi santo.
Y tenía frente a mí
un paquetito forrado.

El dinero que pidió,
que tercamente contuve,
era para regalarme:
“el mejor de los perfumes”.

Fue a conseguir dinero
aquellos días faltados,
pero solo le alcanzó
para el papel de regalo.

Y al sentir su frustración
con sus manos ella hizo,
un perfume con plantitas,
con semillas y con vino.

Y el idiota de su padre
la abrazó y lloraron juntos.
Porque sólo el tenía
¡la mejor hija del mundo…!

Cómo juzga el ser humano,
sin amor, ni raciocinio…
pues no existe peor culpa
que la del propio castigo.

sábado 26 de julio de 2008

De Tu Mejor Amigo


El sueño es una vida que corre lentamente,
un abismo del cielo que se abre ante tus pies.
Si analizas tus sueños, sabrás seguramente
lo que sufre la gente cuando llora después.

Si desiertas tus ojos de toda tu falsía
y te sientes perverso, reencarnación del mal,
sabrás que la virtud sólo es hipocresía
que enmascara tu vida por no ver el final.

¡No es tristeza llorar!, pues las ánimas lloran
como rogando al viento vitalizar a Dios;
y los crudos románticos margaritas desfloran
queriendo conocer un futuro de a dos.

Vive cada momento, mas no aproveches nunca
la experiencia que dicta saber un poco más;
las mujeres son crueles.. Tu venganza se trunca
pues mujer es tu madre, e insultarla, ¡jamás!

Reniega de este mundo, pues vive del dinero,
reniega de tu raza y de tu redentor,
pero no te permitas usurparte el esmero
de un plato de comida con tu sangre y sudor.

No seas como todos, respeta pensamientos,
si el mundo no te entiende encuentra un mundo en ti.
No juegues con la muerte, ni con los sentimientos:
el amor es un bosque que existe porque sí.

Tampoco juzgues seres por su cuerpo aparente,
porque todos tenemos cosas que no se ven;
recuerda que la vista muchas veces nos miente:
ves ángeles con alas, y demonios también.

Y sobre todo siente, ama, llora y comparte;
sólo es una la vida y uno solo el perdón.
Y perdona, de veras, por nunca revelarte
mis bellos sentimientos. Tu amigo: Corazón.

La Réplica del Amor


Amor... te he buscado en un lugar marchito,
te busqué entre las flores sin poderte encontrar;
ya pasaron tres años, y con razón exijo
le des una respuesta a mi cruel soledad

- Soy el Amor, tu amigo, y tristemente escucho
que acongojas tus goces, sin dormir, ni gozar,
cierto es que no te sigo, pero me duele mucho
que teniendo dos ojos no mires más allá.


Espera, no te entiendo. ¿Acaso estoy mintiendo?
Tu y yo somos sinceros, no puedo exagerar.
Te digo que he sufrido y que sigo sufriendo
porque aunque te he buscado no te pude encontrar.

- No tienes que buscarme en miradas, ni rostros;
yo no soy como tú una imagen fugaz,
yo soy un sentimiento que atraviesa tu cosmos
con un solo chasquido de mi espina dorsal.

Para que tú me busques, -y me encuentres, con suerte-
tu alma como un espectro, tiene que ser real,
y te diré, mi amigo, que tu dolor inerte
ya encontró la cura unos años atrás.


¿Que yo ya te conozco? Pero, nunca he sentido
ni tu espada de acero, ni tu escudo de cal...
Espera, no te vayas, me dejas confundido
con las dudas que nunca me podré contestar.