38) Me gustas

Me gustas, porque confundes
cada estereotipo que tengo del mundo,
porque puedo ser un alma libre
de prejuicios y suposiciones absurdas,
porque tienes la claridad en la mente
de que pueda, dentro de mis errores,
descubrir lo que siento.

Me gustas, porque logras hacer
una mejor persona de mí mismo,
porque son muchas
las coincidencias y las diferencias
en un mismo momento,
porque tu risa no es
una automática respuesta,
sino una brisa que reconforta
cada final de una oración.

Me gustas, porque no debo
esforzarme para agradarte,
porque eres educada y
a la vez espontánea,
porque el tiempo pasa tan rápido
cuando estoy contigo,
y es tan lento
cuando te espero.
Porque vale la pena tus demoras
y motivas cada parte de mí
para pensarte.

Me gustas, por tu mirada,
profunda y hermosa,
como un océano de emociones
y misterios,
porque todo se vuelve divertido,
y las cosas más serias
se tornan amenas.

Me gustas, porque amas la música,
porque eres una artista en todo momento,
porque eres cercana y distante,
porque eres contradictoria.

Me gustas, porque eres tú.

37) A lo que llegamos

A lo que llegamos, a vernos distantes,
a ser diferentes, a ser lacerantes,
a vernos sin tiempo, a casi no vernos,
a ser gobernantes de nuestros infiernos.

A lo que llegamos, a ser una sombra,
a esconder la mugre debajo la alfombra,
a ser un recuerdo frio e inconstante,
que hasta tu sonrisa se vuelve cortante.

A lo que llegamos, ¿de dónde volvimos?
¿de la viña amarga de dulces racimos?
¿O acaso, tal vez, fue un fúnebre sueño
de un triste futuro que escribe un pequeño?

Finalmente fue, sueño o fantasía,
la hermosa y tajante claridad de un día,
que tarde o temprano termina en la noche,
de algún ser humano llorando un reproche.

Y ante este futuro, que ante mí se rompe,
digo, que al final, lo fatal corrompe
todos estos sueños, que juntos sembramos
y triste respondo... ¡A lo que llegamos!

30) El nuevo tablero

Siempre fui de las personas que esperaban la aprobación del mundo, que todos me dijeran que era un buen tipo, y terminar siempre como un peón no coronado en un tablero de ajedrez.

Todos continuaron construyendo su historia y solo me quedé, como una coma desubicada, como un punto a parte perpetuo.

Aprendí a coronar ese peón, y a escribir un nuevo párrafo: ¡con la seguridad de escribir acerca de un rey, con un imperio asegurado!

Y cuando tengo seguro no volver a caer en esperar algo del mundo, conocí a una noble pieza del tablero de ajedrez contrario, la futura reina del lado antagónico.

¿Perder mi reino, o luchar interminablemente contra la nueva soberana? En realidad, vine a proponerle una tregua: seré su sirviente, seré un plebeyo, volveré a ser un peón y una coma sin importancia.

¿Jugamos damas?

16) Cambiaste mi vida

En palabras cortas, o en silencios largos,
lograste borrar momentos amargos,
días de nostalgia, noches en desvelo,
abriste a mi vida las puertas del cielo.

Lejos ya quedaron los días de angustias,
son sólo recuerdos las palabras mustias.
Al mirar tus ojos, nada me funciona
pues cuando los veo soy otra persona.

Sabes que en mi vida eres complemento,
diste realidad a mi sentimiento,
y en aquel castillo que hice en mi cabeza,
ocupas el trono y eres su princesa.

Abriste a mi vida un mundo de ensueño,
contigo me siento un niño pequeño,
que quiere llenarte de dicha y de gozo,
buscando a tu lado un futuro hermoso.

6) Columpios


Procuro recordar lo que decías:
que un amor imposible es verdadero,
que puedes programar tus alegrías,
que una mirada extensa es un te quiero.

Aunque intente olvidarte, todo es vano,
tu mirar me castiga donde vaya,
como cruz que persigue al ser humano,
muerto estoy, sin siquiera dar batalla.

Maldigo tu recuerdo, tu cariño,
tu nombre, tu belleza, tus palabras,
la que fue bondadosa alma de niño
consumió tus ideas tan macabras.

Entonces cuando presto voy a darte
cruel final con el filo de mi espada,
vuelve mi corazón para adorarte
haciéndote mi musa idolatrada.

Lejos... lejos están días risueños,
lejos también está tu poesía...
Buscando el paradero de los sueños
terminé destrozando mi alegría.

Aún te buscan mis ojos extrañados,
lloran pesadas lágrimas de hombre,
como aquellos columpios ya oxidados,
te extrañan y se olvidan de tu nombre.

Mi Triste Libro


Puede ser que contemples hojas blancas distintas,
en el libro infinito de títulos inciertos,
esa obra incompleta, la que llamamos vida,
con dibujos y fotos, con canciones y versos.

Cuánta gracia nos hace revisar hojas viejas,
cuánta pena también trae el denso silencio.
Trazos toscos y torpes con ilegible letra
que reflejan absurdos una infancia de ensueño.

Y esas cartas de amor que nunca terminaste,
y esos pobres dibujos que no tuvieron dueño,
adolescencia triste, a veces llegas tarde,
y otras veces reposas a la luz de un reflejo.

Y las líneas borradas, algunas corregidas,
con burda incoherencia también guardan recuerdos.
Hay hojas incompletas, otras casi vacías,
y hay hojas que parecen tener el mismo texto.

Y al escribir, hoy día, para ti un espacio
lo veo diferente a todos los que tengo,
al tocar el papel, siento tus suaves manos,
admirando estas líneas, son tus ojos que veo.

Mas cruel hado el que dicta redactar a tu nombre...
Terminar para siempre de escribir que te quiero.
Poner punto final a mi amor que se esconde...
Y voltear esta hoja... ¡Y cerrar este cuento!

Luz de Ocaso


Pienso en cada recuerdo, y los siento latentes,
muchas veces los vivo más que mi propia vida;
¡Qué sombríos los ojos que miran confulgentes
el secreto absoluto de una ilusión perdida!

Enclaustrados mis versos buscan todos escape,
y yo los encadeno, los ato, los castigo.
El sol sigue brillando aunque un dedo lo tape,
y aunque no lo quisiera, mi amor sigue contigo.

Tantas noches despierto con miradas de espanto;
tantas otras no duermo por esta pesadilla;
te olvidaste de mí, pero te quiero tanto
que el corazón oscuro, si tú lo pides, brilla.

Pero, después de todo, mi alma será quien huye
como un nocturno insecto que no vuela de día;
en esta fosa triste nuestra historia concluye,
con nuestra indiferencia, y mi melancolía.

Bajo la Lluvia



Mira que larga me quedó la vida,
parece infinita, y tal vez lo sea,
pero, ¿de qué sirve una eternidad
si todos los ángeles son de cera?

Camino por mis calles tan impropias,
la lluvia no me moja cuando lloro.
¿Cómo poder distanciar la tristeza
si está formando parte de mi todo?

Ah... Solamente recuerdos te quedan
cuando el aire se torna tan vacío,
¿las negras nubes que mojan mi rostro
acaso también mojan mis suspiros?

Quiero esfumarme como toda niebla,
ya no sentir granizo en las mejillas.
No pensar, no saber lo que he perdido.
¡Que otra vez nuestro infierno se repita!

Pero el mundo me lo niega. Cruel lluvia:
¿Por qué me recuerdas lo que fue mío?
¿O acaso, acaso tú también lloras
para tragar este dolor conmigo?

Nota Final



Este soplo de vida que renace
en cada inspiración que se me brinda,
permite que el futuro despedace,
aunque, bajo mis pies nadie se rinda.

Qué puedo decirte, traté de ser
El ángel que quiere, que ama, que aguanta;
todas mis notas deberán volver
a ser los acordes de mi garganta.

La música de tu voz se despide.
Está bien, toma tus cosas y vete...
El alma toca y el dolor incide.
¿Ves llorar mi guitarra de juguete?

Era mi armónica pasión, mi canto,
mi luna, mi sol, mi universo ferro.
El arte de mis dedos es quebranto
desde que tú velaste nuestro entierro.

¡Qué importa que te grite! ¡Qué me importa
el resto del mundo si tú eras mi arte!
Más que mi aire, mi inspiración; la aorta
que al cortarse no puede desangrarte.

Qué triste suena esto, aunque no creas
cómo duele sentirte tan distante;
tu imagen apodera las ideas,
se vuelven agonía cada instante.

La melodía se torna perversa,
cual partitura nos partió en dos:
a ti te dio la redención inmersa,
dejando para mí, el triste adiós.

De Tu Mejor Amigo



El sueño es una vida que corre lentamente,
un abismo del cielo que se abre ante tus pies.
Si analizas tus sueños, sabrás seguramente
lo que sufre la gente cuando llora después.

Si desiertas tus ojos de toda tu falsía
y te sientes perverso, reencarnación del mal,
sabrás que la virtud sólo es hipocresía
que enmascara tu vida por no ver el final.

¡No es tristeza llorar!, pues las ánimas lloran
como rogando al viento vitalizar a Dios;
y los crudos románticos margaritas desfloran
queriendo conocer un futuro de a dos.

Vive cada momento, mas no aproveches nunca
la experiencia que dicta saber un poco más;
las mujeres son crueles... Tu venganza se trunca
pues mujer es tu madre, e insultarla, ¡jamás!

Reniega de este mundo, pues vive del dinero,
reniega de tu raza y de tu redentor,
pero no te permitas usurparte el esmero
de un plato de comida con tu sangre y sudor.

No seas como todos, respeta pensamientos,
si el mundo no te entiende encuentra un mundo en ti.
No juegues con la muerte, ni con los sentimientos:
el amor es un bosque que existe porque sí.

Tampoco juzgues seres por su cuerpo aparente,
porque todos tenemos cosas que no se ven;
recuerda que la vista muchas veces nos miente:
ves ángeles con alas, y demonios también.

Y sobre todo siente, ama, llora y comparte;
sólo es una la vida y uno solo el perdón.
Y perdona, de veras, por nunca revelarte
mis bellos sentimientos. Tu amigo: Corazón.

Agonía



Frío pasado, clavas mis entrañas
en una luz fugaz e incandescente,
atravesé montañas
para buscar mi amor adolescente.
Cristal frágil y magro:
¡Sólo habitas mi mente!
Me mantuve esperando ese milagro,
pero nunca llegó,
aunque cobijé entre dedos la arena
cual ceniza voló
bajo el radiante sol de mi existencia.
Fatídica apariencia.

Inventé mi universo
cambiando mi propia naturaleza,
secando la tristeza
de mi pasado cruel, duro y perverso.
Sonreí, al fin y al cabo la vida
repondrá mi camino.
Reinicié la partida
y divisé la luz de mi destino.

Opaqué mi pasado,
mantuve mi presente enamorado
de una ilusión banal,
dejaron mi corazón destrozado
con un punto final.

Repudio desde entonces mi creencia,
rechazo mis recuerdos, los maldigo;
abyecta compasión de un enemigo
que ríe de tu mísera paciencia.
Nostalgia de mendigo
será la tempestad de mi conciencia.

Esta desolación, esta agonía,
este cariño triste;
¿son algo que no existe
o son felicidad con ironía?

Lo triste de mi historia
recorre como lágrima infinita,
porque el calvario, más que la memoria,
es la profecía que no está escrita.
Y contra mi pesar
me volví a enamorar.

Lamento y aborrezco mi inconsciente
por no poder callar
el canto de serpiente
que nadie quiso interpretar.

Angustia y soledad es mi poema...
Ansío conocerte
y aunque espero la muerte
quiero amarte. Aunque mi corazón tema
confiaré sólo en ti
y en tu vacío oscuro,
contigo junto a mí,
pondré pasado, presente y futuro.

Aflicción


            - Escucha el triste cántaro de mi pobre abolengo,
           alimenta tu vida de luz y oscuridad.
           Por justicia llegué y por justicia vengo;
           ¡No me conformaré con cruenta realidad!

No vine a contemplar tus miradas profundas.
No vine a conjurar tu eterna esclavitud.
Mejor ya no me beses. Mejor no te confundas.
Mejor no desperdicies tu corta juventud.

           - Yo soñaba contigo, esperándote estuve,
           detrás del horizonte quería oír tu voz.
           Sin recibir respuesta, sin divisar la nube
           que algún lejano día nos cubriera a los dos.

Piensa que yo no tengo riquezas que ofrecerte,
yo no vine a buscarte, pero te conocí;
y si el destino dicta amarte hasta la muerte
que después de la muerte siga amándote a ti.

           - Si tú juras amarme sin poner las fronteras,
           yo prometo ser tuya en alma y corazón,
           y sellen estas lágrimas pasiones verdaderas:
           ¡será llanto por llanto, y pasión por pasión”.

.................................

Han pasado, cariño, los ocasos y tardes,
complacido agradezco tu paciencia y bondad.
Tu promesa cumpliste con dolor, sin alardes,
y triste y cabizbajo lloro una eternidad.

Yo no pude cumplir, perdóname, amor mío,
yo siento tu agonía, yo siento tu sufrir,
mirando el plenilunio, sintiendo cada estío,
que el mundo, cada día, parece no existir.

Para un amor inmenso el tiempo fue tan corto,
analizó los días que no me declaré,
dos décadas de amigos me dejaron absorto
y sólo siete meses a tu lado pasé.

Estás muerta, mi amor, nace el remordimiento.
¡Callamos tanto tiempo por velar la razón!
Solo espero que Dios sienta mi sufrimiento
y los dos nos amemos: en la resurrección.

Invento


¿Tú vivirás pensando así como te pienso?
¿Habitaré en tu cuerpo como un dulce recuerdo?
¿También oyes el eco de frialdad nocturna?
Cuando piensas en mí: ¿también miras la luna?
¿Miras cada ventana para ver si una de ellas
te dice desde lejos: "No te vayas... espera"?

Aprendiz de lectura... soñador de novela...
Cuántas vidas daría porque tú me quisieras.
¿Por qué vivo de sueños que nunca podrán ser?
¿Por qué mi amor complejo goza de sencillez?
Y el amor imposible: ¿por qué nunca termina?
¿No conoció la muerte? ¿Existió en otra vida?
¿Por qué he de conformarme con mirarte de lejos?
¿Para no molestarte? ¿Para amar tu reflejo?

No puedo callar tanto dolor amargo y dulce,
esta trémula voz te pide que la escuches:
"Vivo en tu pensamiento mas no en tu corazón,
yo sé que tú me quieres, pero ignoras mi amor".
Como ves, yo no pido que tú me correspondas,
sólo quiero ser parte de tu vida monótona.

Ya sé que te cansé con toda mi constancia,
contigo he liquidado mis tontas esperanzas,
¡Mas no puedo dejarte!, pues vivo condenado
a soñarte por siempre aunque no me hagas caso,
a mirar como pasas con otra compañía,
a esperar que termine mi eterna letanía.

Amigo para siempre… Un confidente eterno…
un hacedor de lluvia o lágrima del viento,
un frustrado poeta, un amargo escritor,
el que siempre mendiga centavos de tu amor.
Ese que nunca dijo lo que siempre sentía
porque se conformaba con besar tu mejilla.
Del que seguramente no guardarás recuerdos
y sólo quedarán: este amor y este invento.

Mi Querer Amarte



No imagina tu espejo cuantas noches dedico
maquillando el retrato para volverte a ver,
con la monotonía espectral de las cinco
y el lejano suspiro que acongoja las seis.

No imaginan tus ojos, al cerrar sus ventanas,
al guerrero sangrante inclinado a tus pies,
con el pecho surcado, te muestra las entrañas
y te da el corazón, aunque juegues con él.

Imaginas las noches que te pienso y te pienso,
taciturnas veladas sin poder entender
la obligada distancia, conformando mis sueños
con tu espacio vacío que parezco perder.

Si tan sólo supieras el cariño oprimido
que florece y florece con el atardecer;
infinitos recuerdos de lo poco vivido,
pero que viven siempre, ¡aunque sufra después!

Tu cruda realidad nunca mata del todo
las tristes ilusiones que dejas en mi ser,
con tu mirar sereno, que parece sin fondo
por el oscuro intenso que nunca ha de volver.

Si sólo recordaras nuestros buenos momentos,
porque yo los recuerdo como si fuera ayer;
seguro entenderías mis tontos sentimientos:
este querer amarte... y querer... ¡y querer!

Quería Ser



Esperé tantas veces tu llegada
mirando por una ventana
un cielo nublado.

Siempre, siempre; como si la tierra
clamara la llegada de la lluvia.

Así te esperé, a veces
en un atardecer rojo
cuando el ocaso
vislumbraba los árboles,
como cuando una medalla
tu sonrisa se extendía por el lago;
el largo encorve de tus pestañas
como una mariposa o un ángel
que abría las alas
para entrar y salir en mi mente.

Desde niño, sí, desde niño
jugando con mi pensamiento
y preguntando a mi interior:
¿Cómo será esa princesa?
¿Cuándo se hará realidad?
Y en mi extravagancia
escribía tendido y extenso
mi nombre con un espacio,
un espacio reservado,
¿para ti? No lo sé.

Y es que quería
tanto y tanto,
ser tu guía y aprender
a conducir el gran camino.

Quería ser tus alas
y no tus ojos.
Ser tu esencia
y no tu rostro.
Ser tu llanto
y no tu risa.
Ser tu espectro
y no tu imagen.
Ser tu fragancia
y no tus pétalos.
Ser tu sirviente
y no tu esclavo.
Ser tu pecado
y no tu castigo.
Ser tu enamorado
y no...¡tu amigo!